Con Pilates se consigue una notable tonificación muscular, se mejora el sistema sanguíneo y el linfático, se corrige la postura corporal y se estiliza la figura.
El método Pilates también desarrolla aptitudes como la atención y la disciplina en quienes lo practican. Además, se logra un dominio total de la motricidad y un mayor conocimiento del propio cuerpo, lo que aumenta la autoestima y refuerza nuestra capacidad de concentración y control.
En definitiva, con Pilates conseguimos hacernos más fuertes de cuerpo y mente.
Los resultados del método Pilates son visibles a corto plazo, no hace falta machacarse en largas jornadas de gimnasio, según su precursor:
“en diez sesiones notarás la diferencia, en veinte puedes ver la diferencia y en treinta te cambiará el cuerpo” ( J. Pilates)

